Casos de éxito

La consulta con un profesional experto es siempre una buena idea, y así lo hicieron estos clientes que vieron cómo la ley se interpretaba a su favor:

1.- Donaciones en vida

Las donaciones en vida a hijos son las más frecuentes, y en este sentido, recuerdo perfectamente el caso de Miguel M.C., quien acudió a mi despacho en compañía de su mujer Francisca G.L. y de su único hijo Eugenio M.G. un mes atrás aproximadamente. Eugenio M.G., de 25 años de edad, había conseguido un trabajo como ingeniero agrónomo acorde con los estudios que había realizado. El trabajo exigía que dispusiera de un vehículo propio, pero lo cierto es que Eugenio M.G. no disponía en la actualidad de dinero suficiente ahorrado para poder adquirir uno.

Sus padres, deseosos de ayudarle, no tenían inconveniente en darle el dinero para el vehículo que quería adquirir, pero al tratarse la operación de una donación en vida los impuestos que la misma podía conllevar tenían bastante preocupados a la familia. En efecto, las donaciones en vida pueden resultar muy caras, y por ello hay que estudiar la forma adecuada de llevarlas a cabo.

Concretamente, la adquisición del vehículo iba a suponer a la familia el desembolso de 22.000 €, incluyendo todos los gastos, lo cual supondría el abono de unos 1.853 € en concepto de impuesto de donaciones. Tratándose de una donación en vida de dinero, consideré que quizás la mejor vía de proceder a efectuar la operación podía ser elaborando un contrato de préstamo sin interés, perfectamente válido en nuestro ordenamiento jurídico, y cuyos impuestos ascienden a cero.

Como digo, a cada problema hay que buscarle la solución más adecuada. La solución que para este caso pudo ser la más ventajosa, quizás no se podría haber llevado a cabo en otros supuestos. Así, si la donación que hubieran querido ejecutar hubiera sido de un bien inmueble, el trámite a seguir no habría sido el mismo. Pero en el caso que nos encontramos, y tratándose además de una donación en vida sin usufructo, el procedimiento que seguimos fue sin duda el más adecuado.

Los pasos a seguir fueron bastante sencillos. Un par de días antes de proceder a comprar el vehículo, Miguel M.C. y Francisca G.L., como prestamistas, y su hijo Eugenio M.G., como prestatario, procedieron a firmar un documento privado que yo les había preparado por el cual los padres prestaban sin interés alguno al hijo la cantidad de 22.000 €. De esta manera, Eugenio M.G. ya disponía del dinero para poder justificar ante la Agencia Tributaria el desembolso de dicha cantidad en caso de que existiese algún tipo de actuación inspectora.

Como ya he dicho, por ese contrato de préstamo sin interés no hay que proceder a abonar ningún tipo de impuesto, aunque sí es obligatorio elaborar un modelo 600 en el cual se identifica la operación llevada a cabo y se explica que la misma se encuentra sujeta pero exenta de pagar impuesto alguno. De esta forma, Hacienda dispone de la información de la operación efectuada, y por ello debemos proceder con cautela para evitar problemas.

El contrato de préstamo sin interés debe cumplir con una serie de formalidades, ya que de lo contrario, Hacienda entendería que se trata de una donación en vida encubierta, y podría obligar a los contribuyentes al abono de dicho impuesto y sancionar además por no haberlo pagado en su debido momento.

Para evitar esto, y tratándose de un contrato préstamo sin interés, en el mismo se debe identificar claramente la cantidad de dinero prestada, y el objeto al cual se va a usar la misma, el plazo máximo de duración de devolución del dinero prestado, y la forma en que se va a devolver el mismo. Al no existir más requisitos, es posible efectuar abonos muy pequeños durante bastante tiempo, lo cual facilita la devolución del dinero prestado.

En el caso que nos ocupa, Eugenio M. G. se comprometía mediante el contrato privado de préstamo a devolver los 22.000 € en el plazo máximo de 20 años, en cuotas mensuales de 92 €, mediante transferencia bancaria, para que si la Agencia Tributaria efectuaba algún tipo de actuación inspectora pudieran justificar dichas devoluciones.

Teniendo en cuenta que por las el impuesto de donaciones Eugenio M.G. habría tenido que abonar la cantidad de 1.853 €, y que de esta manera no existió abono alguno por ningún impuesto, el ahorro de dinero que obtuvieron gracias a mi asesoramiento resultó muy ventajoso. Como se desprende de todo esto, las donaciones en vida en Sevilla no siempre tienen por qué resultar muy caras.

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2.- Testamento Vital

Susana D.Z., acudió a mi despacho con una situación personal y familiar delicada: diagnosticada de un melanoma, sabía que iba a tener que ser sometida a un tratamiento que, eventualmente, podría a llegar a ser muy agresivo. Se trataba de una persona con un patrimonio relativamente importante consistente en un inmueble valorado en 450.000 €, una cuenta corriente privativa con 450.000 € y acciones por valor de 100.000 €

Susana hacía cinco años se había divorciado de su primer marido y convivía desde hacía tres años con otra persona, pero sin estar casada. Actualmente su pareja estaba en paro y quería dejarle lo mejor posible económicamente, pero sin perjudicar a los dos hijos que tenía de su anterior matrimonio. Temía también que existiesen recelos por su anterior marido en cuanto a que su actual pareja pudiera interesarse en los bienes de sus hijos que convivían con ella.

En este sentido, la mejor solución fue la de designar a sus hijos como herederos por partes iguales y designar a su pareja como usufructuario vitalicio de la vivienda y de los 100.000 € en acciones. De este modo no quedaba desatendido y sin hogar, y tenía derecho de por vida a los dividendos de las acciones, lo cual era una ayuda hasta que su situación económica se estabilizara.

Por otro lado, sus hijos pasarían a vivir con su padre y tendrían derecho a la vivienda y a las acciones en su plena totalidad tras la muerte de la pareja de hecho. Así, al mismo tiempo, se formalizó testamento vital ante notario con las prevenciones oportunas y nombrando representante a la pareja de hecho para el momento en el que ella ya no estuviera plenamente consciente.

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3.- Testamento ológrafo

Recientemente, y no es la primera vez que me encuentro con casos como este, asistió a mi despacho Juan C.M. que quería hacer un testamento ológrafo. Vino tras visitar a un abogado que no debía ser experto en estos temas, y, que además, le quería cobrar más de 3.000 € por la redacción y elevación a público.

Juan C.M. sólo tiene una hija y es viudo. Lo único que quería es dejar claro que su patrimonio lo herede su hija. Le aconsejé que redactara un simple documento en el que pusiera expresamente, de su puño y letra, que su hija era la heredera universal, que lo firmara y pusiera la fecha. Por último, que se lo entregara a su hija.

Estuvo en mi despacho en total dos horas, escribiendo bajo mi supervisión el testamento. No quiero comentar públicamente lo que le facturé por mis servicios, pero sí, que se ahorró 3.000,00 €. Y no es sólo lo que se ahorró, sino la tranquilidad de entender y hacer por uno mismo un testamento de acuerdo con los requisitos establecidos en la ley.

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4.- Renuncia a la herencia

Juan José R. P., cliente mío desde hace años, acudió a mi despacho en Sevilla para consultarme de manera informal respecto a la venta de unos terrenos en su pueblo. Juan José R. P. se dedica a la venta de piensos para ganado y en la conversación que mantuvimos algo de lo que me dijo fijó mi atención.

Su negocio le iba realmente bien “gracias a que no hay muchos clientes como Germán” me dijo. Germán D. J. era otro vecino del pueblo de Juan José R. P. que había comprado a éste último piensos por valor de 14.355. €, y, de ellos, solo había abonado 1.345 €. Lo que más rabia le daba a Juan José R. P. era que el padre de su vecino había fallecido recientemente habiendo dejado a sus hijos una buena herencia. Pues bien, Germán D. J., había renunciado a su parte de la herencia a favor de su hermano porque, según decía, le hacía más falta que a él.

La situación era evidente a mis ojos. Germán. D. J. había renunciado a la herencia para no tener que pagar a mi cliente, y quien sabe a cuantos acreedores más, lo que constituye un acto fraudulento. Ante la sorpresa de Juan José R. P., le expliqué cómo podíamos reclamar el crédito debido mediante la impugnación de la renuncia a la herencia efectuada por su deudor y vecino.

Dicho y hecho. Presenté la demanda en la que, acreditando la cantidad debida mediante el albarán y la factura pertinentes, solicitaba la anulación de la renuncia a la herencia efectuada, y que permitiera a Juan José R. P. aceptar la herencia en nombre de Germán. D. J., por el importe de la deuda. El Juez anuló la renuncia efectuada y permitió a Juan José R. P. a aceptar en nombre de Germán. D. J. por la cantidad que restaba por abonar, esto es, 13.010 €, además de los intereses de la deuda.

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5.- Aceptación de herencia

Uno de los últimos casos de Aceptación de herencia en Sevilla fue el que me expuso Alfredo P. G. que me explicó como hacía varias semanas había fallecido su padre, Alfonso P.T.

Le informé de los derechos que le asistían y de los pasos a seguir para poder reclamar lo que le correspondía. Conseguimos toda la documentación necesaria: Certificado de defunción, Certificado del Registro General de Actos de Ultima Voluntad, copia autorizada del testamento, etc.

Estudié detenidamente toda la documentación obrante, y ante la incertidumbre de que Alfonso P.T pudiera tener contraídas fuertes deudas como resultado de su actividad empresarial, aconseje a Alfredo P. G que aceptara la herencia a beneficio de inventario, para proteger su patrimonio en caso de la existencia de deudas en la herencia aceptada.

Efectivamente, transcurrido el tiempo, se descubrió que eran mayores la deudas que el activo existente en la herencia dejada por Alfonso P.G y aceptada por su hijo, en concreto, 150.000 €.Gracias al asesoramiento recibido y a mi experiencia en herencias y sucesiones, el Sr. Alfredo P.G. aceptó la herencia a beneficio de inventario, y con ello protegió su propio patrimonio, ahorrándose de pagar esos 150.000 € de deuda.

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6.- Orientación Jurídica

Podría relatarle el caso de Aurelia B. D. Viuda desde hacía muchos años, sólo tenía un hijo, Néstor D. G. Desde que éste se había ido a vivir con su novia (Marta F. S.) la relación entre madre e hijo se deterioró. Apenas la visitaba y, cuando lo hacía, intentaba sacarle algo de dinero. Hasta que Néstor D. G. falleció de un infarto.

Un día Aurelia B. D. fue avisada para que acudiera a la Notaría a la apertura del testamento de su hijo. Había otorgado testamento cerrado y nadie conocía su contenido. Como era una mujer mayor y de escasa formación consideró conveniente requerir mis servicios, para que la acompañara a la apertura.

Al acto fueron citadas y acudieron la madre y la novia de Néstor D. G. Para sorpresa de Aurelia B. D., el testamento instituía a Marta F. S. como heredera universal. El testamento, al ser cerrado, no había sido analizado por el Notario antes de su otorgamiento, de ahí que contuviera una cláusula de ese tipo.

Le expliqué a Aurelia B. D. que ella tenía derecho a la mitad de la herencia, que le correspondía en concepto de legítima. Me puse en contacto con el abogado de Marta F. S. para comentarle que acudiríamos a juicio si no le entregaban a mi cliente lo que le correspondía.

Llevé a cabo el análisis del patrimonio del fallecido y lo cuantifiqué en 133.000€. Aurelia B. D. tenía derecho a percibir 66.500€. Se llegó a un acuerdo con Marta F. S. y como había que liquidar algunas deudas, se estableció el pago en dos plazos de 33.250€.

Imagínese la alegría y el descanso de Aurelia B. D. cuando comprobó que, gracias a mi ayuda, recibiría parte del patrimonio de su hijo. Es un ejemplo perfecto de cómo losabogados de herencias en Sevilla pueden ayudarle en los asuntos legales, que no son siempre tan sencillos como puede parecer.

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7.- Herencia sin testamento

Primero

María F. L. requirió mis servicios profesionales porque su madre había fallecido sin haber otorgado testamento. Tanto ella como su hermano Lucas F. L. eran los herederos universales de los bienes de la causante. Debido a que la fallecida no había dejado testamento, lo primero que tuve que hacer fue ladeclaración de herederos. Ya que María F. L. y su hermano eran los únicos llamados a la herencia, hice el reparto correspondiente entre los dos y, por último, mis clientes pagaron el Impuesto de Sucesiones.

Segundo

El protagonista del siguiente caso es Rubén L. A., que contrató mis servicios como abogado para que le asesorara en relación al testamento que había otorgado su abuelo, y que debido a que cuando lo otorgó se encontraba incapacitado, un Juez lo había declarado nulo. Ante esta situación mi cliente no sabía el procedimiento a seguir, porque el único testamento que había no se podía aplicar a la sucesión.

Como mi cliente no tenía padre (éste había fallecido con anterioridad a su abuelo), él tenía derecho a heredar por medio de la representación. El Código Civil creó esta figura para que sean llamados a suceder a la herencia de los abuelos los hijos del padre fallecido.

La herencia legítima correspondía a los dos tíos de mi cliente y a él, por lo que una vez hice la declaración de herederos y el cuaderno particional, donde se repartían los bienes y derechos en partes iguales, los herederos procedieron a la aceptación de la herencia y, por último, al pago del impuesto. De esa forma, a pesar de haber un testamento, por haber sido éste declarado nulo la sucesión se tuvo que hacer como si éste nunca hubiera existido. Mi cliente percibió la misma cantidad que sus dos tíos, que ascendió a 100.000€.

Tercero

El siguiente ejemplo es el caso de Miguel A. P., que necesitó mi ayuda profesional porque su padre, que había fallecido, a pesar de que había otorgado testamento antes de morir, éste no hacía mención al reparto de todos los bienes que tenía, sino que únicamente se refería a algunos de ellos. Para estos casos el Código Civil establece que es una herencia legítima, y que los bienes mencionados en el testamento se repartirán conforme a la voluntad del causante, si bien, los bienes a los que no haya hecho referencia en el testamento se repartirán conforme a la sucesión sin testamento.

Por lo tanto, tuve que hacer un inventario de todos los bienes que había en el momento de la muerte del causante y proceder al reparto de los bienes. En primer lugar, repartí los bienes conforme a lo que el fallecido había dispuesto en su testamento y, posteriormente, hice el reparto del resto de los bienes conforme a lo dispuesto en el Código Civil para los casos en los que no existe testamento. Mi cliente percibió, además de lo que su padre le había dejado en el testamento, una vivienda valorada en 60.000€.

Cuarto

El último ejemplo es el caso de Felipe S. G., que contrató mis servicios como abogado para que le asesorara en un asunto de sucesión intestada. Su tío Esteban S. H. había fallecido, habiendo dejado como heredero de todos sus bienes a su hijo Roberto S. I., del que mi cliente sostenía que se trataba de una persona incapaz para suceder, ya que tenía un trastorno psicológico que le impedía estar en plenas facultades mentales.

Como consecuencia de esta información, tuve que investigar si el heredero del fallecido, Roberto S. I., había sido declarado por los Tribunales una persona incapaz para suceder. Una vez hube comprobado que era cierto, impugné el testamento otorgado por el tío de mi cliente para que se procediera a abrir la sucesión conforme a lo establecido en las leyes para la sucesión sin testamento, ya que el que había otorgado el fallecido no era válido, por ser el único heredero estipulado una persona incapaz.

Debido a que mi cliente era el único heredero que el fallecido tenía después de que se declarase que su hijo era incapaz de suceder, percibió la cantidad de 50.000€ y tres bienes valorados en 150.000€, ya que ésos eran todos los bienes de que disponía el fallecido en el momento de su muerte.

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8.- Testamento abierto

José Miguel O. S. acudió a mi despacho hace un mes. Su padre había fallecido hacía dos semanas y tenía conocimiento de un testamento abierto que éste había otorgado antes de morir. José Miguel O. S. deseaba que le gestionara la herencia de su padre, en tanto que soy especialista en herencias y sucesiones.

José Miguel O. S. había tenido problemas en el pasado con su padre, por lo que no estaba seguro de si estaba incluido en el reparto de la herencia. Le contesté que existe en el Código Civil el derecho a la legítima. Dicho derecho consiste en dos terceras partes de la herencia de su padre, que éste no podía distribuir libremente. Es decir, los herederos de la legítima (también llamados herederos forzosos) tienen derecho a una parte de la herencia, aunque el padre no haya dispuesto nada acerca de ello en el testamento.

Solicité a José Miguel O. S. el nombre del Notario y me puse en contacto con él. El Notario me envió el testamento. El padre de José Miguel O. S. le había dejado 150.000€ en herencia. Sin embargo, observé que le faltaba la firma del propio Notario. Por ello, el testamento no era válido. Así se lo comuniqué a José Miguel O. S. El testamento abierto no era válido pero podía solucionarse elevando el mismo a escritura pública.

La solución que le recomendé a José Miguel O. S. para no perder los 150.000€ que su padre le había dejado en herencia fue acudir a un Notario, protocolizar el testamento y convertirlo en escritura pública. De esta forma, también se evitaba una sucesión sin testamento o intestada, más costosa y larga.

Se lo aconsejé a causa de mi amplia experiencia en conflictos hereditarios e incidencias con los testamentos, incluyendo el testamento abierto en Sevilla. No es infrecuente que el testamento contenga errores, sobre todo en los testamentos realizados por el propio testador sin intervención notarial (los llamados testamentos ológrafos).

Gracias a mis consejos jurídicos, José Miguel O. S. acudió a un Notario, elevó a escritura pública el testamento abierto y se evitó la apertura de una sucesión sin testamento. Lo más importante para él es que pudo acceder a la cantidad de 150.000€ que su padre le había dejado en herencia.

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9.- Donaciones de padres a hijos

Impulsada por estas y otras numerosas dudas que suelen presentarse a la hora de producirse estos procesos entre parientes, se presentó en el despacho Claudia de S. F., residente en Sevilla. La intención de su padre era realizar en vida la donación de una vivienda de su propiedad, de modo que quería asesorarse de cómo funcionaban las donaciones de viviendas de padres a hijos.

Como ya quedó dicho, las preguntas y respuestas sobre las donaciones en el conjunto de Andalucía están en el Código Civil, sin perjuicio de que la misma Comunidad Autónoma sí que dispone de una ley para evaluar el pago de las sucesiones y donaciones, aun a pesar de no contar con una norma civil concreta sobre el particular.

El asunto es que Claudia de S. F. tenía otras dos hermanas de mayor edad que ella, en tanto que su padre era viudo desde hacía siete años. De modo que requería el asesoramiento de un abogado especializado en la donación de un piso de padre a hijo.

Ambos, padre e hija, habían decidido que el piso en el que vivía el padre fuera transmitido en vida a nuestro cliente. Sin entrar a prejuzgar los porqués de esta decisión, la situación puede perfectamente llevarse a cabo y legalizarse sin problema. Pero hay que realizar una serie de trámites y cumplir una serie de requisitos que se establecen por ministerio de la ley, y evitar así la inoficiosidad de la donación.

La ley permite que una persona done libremente sus bienes. Así lo dispone el artículo 634 del Código Civil. El donante puede reservarse para sí los bienes necesarios para su propia subsistencia, incluido un usufructo vitalicio sobre lo donado.

En este caso, el padre de Claudia de S. F. quería donar el piso en vida sólo a una de sus hijas para irse a vivir a Canarias, con una pensión que le retribuía el Estado al llegar a cumplir la edad legal de jubilación.

Con todo, como ya apunté más arriba, existen limitaciones a las donaciones, principalmente con su pariente legal mayor, que es la sucesión. La donación y la sucesión comparten aquí un tabique legal por medio del artículo 636 del Código Civil. Por eso es importante que un abogado especialista en derecho de sucesiones conozca todo sobre las herencias, por sus evidentes conexiones con las donaciones.

El citado precepto advierte que nadie podrá dar ni recibir, por vía de donación, más de lo que pueda dar o recibir por testamento. El contenido de este artículo funciona como cláusula de cierre de las sucesiones y las donaciones para evitar que, propiedades que pudiesen legítimamente pertenecer a los herederos, se licúen en donaciones en vida a favor de personas ajenas a los distintos grados de parentesco llamados a heredar aquellos bienes.

Así planteado el asunto, por supuesto que el padre puede realizar una donación a la hija en las condiciones que quería a través de este pacto. Pero imperativamente tiene que tener en cuenta que las otras dos hijas pueden reclamar a la tercera hermana, la hija beneficiaria, la parte que les corresponda como porción legítima, esto es, al menos un tercio de todo el caudal relicto.

Conocido el valor de la vivienda, que era el elemento de transmisión patrimonial, en torno a los 200.000€,se necesitaría por tanto que las hermanas no favorecidas por la donación tuviesen la compensación económica que la ley les otorga en estos casos, según se establece en la legislación de herencias y testamentos.

Decidido y evaluado, pues, el contenido de la donación, cuya elevación a documento público es obligatorio en el caso de bienes inmuebles, preparé para ello, con intermediación e intervención de notario, el correspondiente documento público que acreditaba la donación y la transmisión de forma unitaria. Y la aceptación en el mismo documento por parte de la donataria.

Estos dos pasos pueden hacerse en documentos separados, pero en esta situación, al ser transmitido un inmueble, ya consta en la escritura, las cuales luego deben ser registradas en el correspondiente Registro de la Propiedad para que tenga valor registral y de fe pública que le otorgan las leyes a todo documento público.

La posible herencia del padre, al margen del piso, por tanto, valorado en 200.000€, debía tener una compensación económica para las otras dos hermanas que habían sido, por motivos que no pueden explicarse, excluidas de forma deliberada por el padre en esta operación.

En efecto, si el padre contaba con un depósito de dinero de al menos 100.000€, el asunto estaba resuelto conforme a las exigencias de la ley. El piso tenía un valor de 200.000€ y el padre disponía en efectivo de otros 100.000€ para cubrir la porción de la legítima. Dos tercios de la herencia para una de las hijas, y un tercio, a repartir, para las otras dos.

Para resumir los repartos de la herencia, es preciso señalar que la ley determina que el fallecido puede dejar en testamento un tercio para mejorar a cualquier de sus herederos, mientras que otro tercio es de libre disposición. El primer tercio, por así decirlo, lo quiera o no el testador, es la llamada legítima estricta.Ésta es indisponible por el testador y la ley la atribuye a los herederos, lo quiera o no el fallecido, cuando éste haya otorgado testamento.

De modo que la porción de la tercera parte de la legítima estaba cubierta con los 100.000€ en dinero en efectivo en el depósito bancario, y el piso podría perfectamente ser propiedad inatacable por las otras dos hermanas. La hermana beneficiada por el piso incluso tendrá derecho a una tercera parte de los 100.000€.

Como elemento para perfeccionar el trámite final de la donación, naturalmente, se sugirió al padre que hiciese testamento, confirmando y ratificando su voluntad de que la herencia fuese repartida de esta forma, la cual respetaba íntegramente la voluntad del testador y lo dispuesto por ministerio de la ley.

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10.- Declaración de herederos

Ayer por la tarde vino a mi despacho Laura M. R. para realizar una consulta sobre sus posibles derechos a la herencia de un tío de su padre, recientemente fallecido en Sevilla sin haber otorgado testamento.

El fallecido no dejó descendientes, era viudo y sus padres le habían premuerto. Tampoco le había sobrevivido ninguno de sus hermanos. El padre de Laura M. R., sobrino del difunto, había fallecido el año anterior. No dejaba tampoco el finado sobrinos vivos, pues la hermana de su padre había muerto hacía más de 10 años dejando dos hijos.

Laura M. R. estaba interesada en conocer si como hija de un sobrino premuerto tenía o no derecho a una parte de la herencia y a ser considerada heredera.

La cuestión no era baladí, por cuanto que el tío de su padre poseía una fortuna que sobrepasaba los 2.500.000€. Pues bien, como le indiqué a Laura M. R., cuando una persona muere sin testamento, no dejando ascendientes, cónyuge o descendientes supérstites, suceden los parientes colaterales del finado hasta el cuarto grado de los llamamientos establecidos en la Ley. Recordar que en Sevilla rige el Derecho Civil Común y que el derecho de heredar abintestato, conforme al Código Civil, no se extiende más allá del citado cuarto grado.

En el caso de Laura M. R., puesto que es hija de un sobrino, su parentesco con el causante es en cuarto grado. En dicho grado tienen preferencia los hermanos e hijos de hermanos y sobrinos. Además, puesto que el derecho de representación sólo tiene lugar en la línea colateral a favor de los sobrinos, el único supuesto en que mi cliente podría tener derecho a la herencia del tío de su padre es si no quedasen ni hermanos ni sobrinos, pero sí parientes en cuarto grado, como son los hijos de sobrinos.

Es decir, Laura M. R. y los hijos de la hermana de su padre tienen derecho a la herencia (no lo hubieran tenido en caso de que viviese la hermana de su padre o hubiese más sobrinos). Al ser los únicos herederos cada uno tendrá derecho a un tercio de la herencia, por lo que a ella le corresponderían más de 833.333€, en principio. Por ello, decidí que se personara en la declaración judicial.

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11.- Aceptar o no una herencia

Un supuesto que asesoré como abogado de herencias en Sevilla fue el de Augusto F. F. quien tenía una serie de créditos contra Federico G.L. por haberle prestado 23.000€ para la apertura de un negocio de hostelería. Tras haber iniciado un procedimiento monitorio y ejecutivo para reclamar la deuda, Federico resultó finalmente insolvente, aunque mi cliente tuvo conocimiento de la renuncia de la herencia cuando solicité el embargo de posibles derechos hereditarios y resultó que dicha persona seguía manifestándose insolvente al haber renunciado una herencia.

Una vez comprobada dicha renuncia interpuse demanda por la vía del artículo 1001 para ver satisfecho el crédito de23.000€, más los 4.230,05€ de intereses moratorios del artículo 576 de la ley de enjuiciamiento civil. Después de la celebración del juicio se reconoció la renuncia fraudulenta y se pudieron obtener 12.500,98€ una vez liquidadas las deudas sobre los bienes hereditarios existentes en la herencia renunciada fraudulenta. Aunque no se obtuvo la totalidad de la deuda, pudo recuperarse una parte considerable, lo que no es nada despreciable teniendo en cuenta el gran nivel de insolvencia que existe en la actualidad.

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12.- Problemas habituales

Tuve un caso en el que mi cliente, Fernando B. A., aparecía como heredero en el testamento ológrafo posterior al abierto otorgado ante Notario. Los hijos del causante pretendían negar la eficacia del testamento que apareció en casa de su padre, escrito y firmado de su puño y letra. El juez reconoció la validez del segundo testamento y mi cliente percibió la cantidad que por herencia le correspondía: 2.500€.

Gracias a mi asistencia en un caso de este tipo, con una herencia gravada por muchas deudas, ahorré a mi cliente hace dos años, Rocío S. U., la cantidad de 58.000€. Estudiando la documentación que me aportó le aconsejé que realizara una aceptación a beneficio de inventario, lo que le evitó tener que pagar la suma mencionada.

A Ana G. S. conseguí aumentarle su herencia en 14.000€. Gracias al examen de las cuentas de su padre descubrí que éste había venido realizando donaciones a los dos hermanos de Ana G. S. todos los años por Navidad. Como lo negaban, presenté demanda ante los Juzgados de Primera Instancia de Sevilla capital y en sentencia se estimó la pretensión de mi cliente.

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13.- Cómo renunciar a una herencia

Batista J.P., hijo adoptado de un fallecido en Sevilla en octubre de 2014, realizó un viaje a España desde Brasil y se presentó en nuestro despacho para explicar pormenorizadamente su situación y sus intenciones. Como se ha apuntado, el cliente residía en Brasil, adonde regresó hacía varios años por encontrar una oferta de trabajo adecuada a su perfil profesional, y quería saber cómo renunciar a la herencia en Sevilla.

Sin perjuicio del derecho internacional privado en este aspecto, que ordena este tipo de situaciones por medio de convenios internacionales, o en el caso comunitario por medio de reglamentos específicos, aquí no centraremos en la aplicación directa y subsidiaria, en su caso, del Código Civil.

Sin entrar en las motivaciones de nuestro mandante, tuvimos acceso al inventario del caudal heredado. En síntesis, se trataba de un piso de tamaño medio en Salamanca ciudad, y un pequeño depósito de dinero en una cuenta corriente. En total, el valor patrimonial era del orden de los 145.000€.

Para empezar, Batista cumplía todos los requisitos para heredar del padre fallecido, pese a que este no había otorgado testamento Era hijo único, con todos los derechos ante la ley que un hijo natural, según reza la Constitución Española y el Código Civil.

Pese a que Andalucía no dispone de un derecho civil propio, que sería de aplicación en el caso existir debido al concepto preferentemente aplicado de la vecindad civil del artículo 14.1 del citado cuerpo legal, desde un punto de vista tributario, el derecho andaluz sí que dispone de una ley propia para gravar las sucesiones por causa de muerte y las donaciones en vida.

En el caso de Batista, descendiente directo y al ser menor de 175.000€ la valoración del caudal relicto, estaba exento de todo gravamen. Hay que tener en cuenta que el trámite de la correspondiente autoliquidación debe hacerse igualmente ante la Hacienda autonómica. Incluso este organismo puede abrir una investigación, previa notificación al interesado, según establece la Ley General Tributaria, para proceder a una comprobación de datos.

Esto es, basándose en las leyes tributarias, el heredero no debía pagar nada al fisco. Es tradición en el derecho español que el pago de los impuestos se sujeten a la residencia habitual del fallecido, esto es, allá donde el difunto haya vivido al menos 183 días.

No obstante, existen excepciones por el juego combinado de la Ley del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas y la citada ley del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, dependiendo de las variaciones en los niveles de renta y de los cambios de residencia que se hayan producido en tiempos anteriores a la defunción.

En el presente caso, como era de aplicación el Código Civil, este cuerpo legal establece que la renuncia a una herencia debe elevarse a documento público. Sin excepciones.

Situación que contrasta con la aceptación, que puede hacerse, también por documento notarial, o simplemente por los actos de disposición de la misma.

En ambos casos, no obstante, primero hubo que proceder a la declaración de herederos para poder optar a la herencia y, en su caso, renunciar a ella. La declaración de herederos, en el caso de Batista, tuvo que hacerse mediante acta de notoriedad, como establece el artículo 979 de la parte no derogada de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) por la Ley 1/2000.

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14.- Trámites de herencia

María N. F., con marido y dos hijos hizo testamento ante notario cuando tuvo conocimiento que se encontraba gravemente enferma de leucemia. El testamento designó a los hijos como herederos por partes iguales, quedando el marido como usufructuario de la totalidad de sus bienes. Los bienes de la herencia consistieron en la vivienda familiar que se encontraba en gananciales, una finca rústica privativa, y una cuenta corriente también ganancial de 120.000€. No había ninguna carga en los bienes de la herencia.

En primer lugar, se tuvo que proceder a la disolución del régimen de gananciales, de forma que el cónyuge superviviente quedó como propietario de la mitad de la vivienda y de 60.000€ de la cuenta común. Entre los dos hijos se repartieron a partes iguales los 60.000€ restantes, la mitad ganancial de la vivienda familiar y el 50% de la finca rústica. Por medio de este tipo de testamento, muy común, se asegura la igualdad de condiciones entre los herederos forzosos y que el cónyuge podrá seguir utilizando los bienes existentes, generalmente la vivienda, aunque se dispusiese de ella o se subastara por los hijos.

En último lugar, en lo relativo a la liquidación del impuesto, encontrándose en Andalucía y no recibiendo los descendientes una herencia superior a los 175.000€ de forma íntegra, se vieron exentos del pago del impuesto de sucesiones, solo abonando el relativo a la plusvalía. Por otro lado, gracias a la obtención de de un certificado sobre seguros vinculados al fallecimiento, descubrieron la existencia de un seguro a favor de los hijos vinculado a un producto bancario, obteniendo los hijos y el marido 30.000€ más.

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15.- Cuándo es conveniente renunciar a una herencia

Algunas veces se me ha presentado un caso particular, como el de Gema C. A. Su padrino, el único hermano de su padre, la había designado en testamento como heredera junto con una prima suya. Además, Braulio P. G., que así se llamaba su tío, estableció que le legaba una colección de joyas antiguas valorada en 52.500€.

Gema C. A. no tenía ni idea de los negocios de su tío. Hacía mucho que no le veía y desconfiaba de las deudas que pudieran aparecer, pues era una persona que había tenido varios negocios y se caracterizaba por su falta de solvencia. Efectivamente, Gema C. A. siguió mis directrices, me entregó la documentación necesaria y calculé que el piso y las cuentas corrientes de Braulio P. G. (unos 126.000€) se compensarían con lo que debía a sus acreedores. Gema C. A. no perdería dinero, pero no ganaría nada y tendría que atravesar un proceso poco atractivo.

Le comenté una posibilidad que recoge el Código Civil: podía renunciar la herencia y aceptar el legado (las joyas). Así quedaría al margen del proceso de liquidación del patrimonio de su tío y se vería notablemente beneficiada. Ella desconocía que eso se pudiera hacer y se sorprendió gratamente. Gracias a que repudió la herencia y aceptó el legado obtuvo la propiedad de la colección de joyas e incrementó sus bienes en 52.500€.

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16.- Heredero universal

Hace un mes llegó a mi despacho Guiomar L. K. que había resultado designada heredera universal de su colindante Paco, un anciano que vivía solo y no tenía contacto con su familia, pero gustaba de pasar tiempo con Doña Guiomar, quien por su parte se encargaba de que el anciano tuviese todo lo que necesitaba. Tras su muerte hacía 15 días, le había sorprendido haber resultado beneficiaria de la herencia a pesar de su buena relación con Don Paco.

Por otro lado, la familia de Don Paco se había puesto en contacto con ella y le estaban poniendo muchos problemas, por lo que no sabía si tenía o no derecho a la herencia y cuales podían ser las consecuencias de aceptarla. Don Paco dejó un hermano y un sobrino que consideraban que tenían derecho a la herencia y no entendían que Don Paco hubiese nombrado a Doña Giomar L.K. heredera universal.

Lo primero que le indiqué a Doña Guiomar es que se tomase su tiempo y que investigase los bienes de Don Paco. Tras las primeras pesquisas resultó que Don Paco tenía un patrimonio bastante saneado de unos562.300 €. No obstante, le planteé a Doña Guiomar que aun así podría ser bueno solicitar el beneficio de inventario, como así se ha hecho.

Los problemas que puede tener Doña Guiomar son básicamente la posibilidad de que el hermano y el sobrino impugnen el testamento de Don Paco. Sin embargo, el hecho de que Don Paco hubiese otorgado testamento abierto notarial y hubiese permanecido con todas sus facultades mentales hasta el final, no se lo pone fácil, por lo que al final, sólo habría que descontar junto a las deudas de la herencia, unos 40.000 €, los gastos del procedimiento.

Además, lo más probable es que los parientes de Don Paco fuesen condenados en costas en caso de que decidiesen impugnar el testamento, pues el propio Notario comprobó la capacidad de Don Paco para testar.

Hay que recordar que los colaterales no son herederos forzosos, por lo que en el caso de Don Paco el nombramiento de Doña Guiomar L. K. como heredera universal respeta la normativa sobre legítimas.

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